En la sociedad actual se le da mucha importancia al sexo, sin embargo falta mucha educación sexual. Nos impactan continuamente con contenidos eróticos y sexuales a través de anuncios, películas, series, programas, canciones… Pero hay muy poca comprensión de lo que significa realmente la sexualidad y el universo que la engloba. Por ello, nos choca cuando escuchamos eso de que “a mí no me gusta el sexo” o “yo no tengo deseo sexual”. Es decir, una persona asexual.

Para responder a la pregunta “¿se puede tener una relación con una persona asexual?”, primero hay que entender el significado de este concepto. ¿Qué es ser asexual? Una persona asexual es aquella que no experimenta atracción sexual hacia otras personas, tiene bajos niveles de fantasías eróticas y no se siente cómodo en actividades sexuales que impliquen a otras personas. En esta definición se debe añadir que, en ocasiones, las personas asexuales sí que presentan cierto interés en experimentar el deseo sexual, pero en solitario y la mayoría de las ocasiones con la finalidad de relajarse.

Explicado el concepto pasamos a confirmar que sí, una persona asexual se puede enamorar y puede querer mantener una relación de pareja. Esto puede derivar en varios conflictos, por lo que os damos  una serie de consejos que es importante tener en cuenta:

Hacer del sexo vuestra experiencia propia.

Tener sexo no siempre se traduce en el coito, el sexo va más allá. Podéis practicar la autoexploración, y aunque no sea juntos, quizás sí podáis compartir el mismo espacio y hacerlo a la misma vez.

Que la comunicación fluya.

Es posible que en una relación, la persona asexual sienta una cierta presión social por no sentir interés o atracción sexual hacia los demás o, en concreto, hacia su propia pareja. Como pareja, es importante que podáis hablar sin ocultaros nada, sin incomodidades y sincerándoos el uno con el otro con el fin de poder expresar todos los sentimientos que provocan esta situación.

Definir bien el tipo de relación.

Según varios estudios, hay personas asexuales que aceptan tener una relación abierta con su pareja con la condición de que los encuentros con otras personas sean meramente con un objetivo sexual, y sigan manteniendo el vínculo emocional con él o ella. En definitiva, buscar a alguien para cubrir y satisfacer las necesidades sexuales de la pareja.

Estar bien educado, sexualmente hablando.

Como hemos comentado anteriormente, vivimos en un mundo con muy poca educación sexual. No es algo que nos enseñan de pequeños y tampoco se suele hablar cuando nos hacemos mayores, ni qué orientaciones sexuales existen, ni de cuántas formas puede vivir la sexualidad una persona, ni qué es realmente la sexualidad y cuántas etapas de la vida de una persona implica. Es por ello que, si tienes al lado a una persona asexual, igual es momento de formaros juntos en educación sexual. Además, os ayudará a conocer mejor el punto de vista del otro y lo que realmente siente.

Acudir a terapia de pareja.

Si ambos sois de distintas orientaciones sexuales, una opción para poder sacar adelante la relación es ir a terapia de pareja. Puede ser una buena ayuda para facilitaros herramientas que hagan avanzar vuestra relación.

Agradecimientos a: Imagen de Contescu Teodor en Pixabay

Sandra López Salas