Como diría Cervantes en El Quijote: “En todas casas cuecen habas; y en la mía, a calderadas”, y sino que se lo digan a Lady Di y al incómodo momento que vivió durante una comida con la familia real, en la que Diana planteó una pregunta que no ayudó mucho a la relación de suegra y nuera. Durante una comida navideña, la princesa de Gales expresó lo que pensaba de la monarquía, refiriéndose a ella como “una institución claustrofóbica y completamente anticuada, sin ningún tipo de relevancia para la vida y los problemas actuales”. Con ese pensamiento, la princesa preguntó si la familia real sería relevante en una Europa federal, a lo que los integrantes de la mesa no respondieron, la miraron como si estuviera loca y continuaron con su charla. Otro punto negativo que se sumó la princesa, que ya contaba con unos cuantos de la reina.

Y es que uno de los problemas más difíciles de llevar para las parejas suele ser la relación con la familia política. Tú no te llevas bien con la familia de tu pareja. O tu familia y tu pareja no acaban de encajar. A veces nos vemos obligados a relacionarnos con personas con las que no compartimos una misma visión del mundo y no es fácil establecer una relación. Al principio, normalmente todo el mundo intenta que ésta fluya. Sin embargo, el tiempo puede complicarlo todo. ¿Qué podemos hacer en esta situación?

No fuerces la relación. Si la relación con tu suegra no es la mejor del mundo, si no te llevas bien con los cuñados o si no terminas de encajar con sus primos… Si no te sientes cómodo/a con la familia de tu pareja, lo mejor es no veros.

No hagas algo que no te apetece. Tu pareja no puede obligarte a compartir tiempo con su familia. De la misma forma que tú tampoco puedes obligar a que tu pareja elija entre ellos o tú. Y esto significa que habrá cumpleaños que celebraréis por separado, o navidades que no las pasaréis juntos. Pero sobre todo, no le hagas escoger. 

Explícale a tu pareja qué consecuencias puede tener en vuestra relación esta situación. Si a su familia no les acabas de encajar, tu pareja tendrá que entender que no podrá pasar tanto tiempo contigo como él/ella quisiera. Te va a tocar dividirte y organizarte de otra manera para evitar esos ratos en los que tu pareja quiera ver a sus familiares.

Deja las cosas claras. Su familia tendrá que asumir que sois una pareja y que habéis decidido estar juntos por algo. Os complementáis, os queréis, os cuidáis, y lo que sentís el uno por el otro solamente tenéis que tenerlo claro vosotros dos, sin dejar que influyan terceras partes.

No permitas las críticas. Evita que hablen mal de tu pareja o que tu pareja te hable mal de tus familiares y, sobre todo, no permitas que te den a elegir, ni que te hagan chantajes emocionales, igual que tú tampoco deberás hacerlo. Es muy importante hablar y analizar si es posible quererse cuando no hay forma de relacionarse con la familia de tu pareja y analizar si realmente la relación se ve muy afectada por esta situación. Poned los pros y los contras y comprobar hasta qué punto os afecta. Si duele demasiado, quizás no merezca la pena intentar que la relación funcione.

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Es difícil hacer “algo” cuando no hay ese “feeling” entre pareja y familiares políticos. Si no se caen bien, si no se gustan, poco se puede hacer, excepto organizarnos bien para repartir nuestro tiempo de forma que influya lo menos posible a la relación. Hay que establecer unos límites para no encontrarse en medio de una guerra. Y sobre todo, hay que tener mucho cuidado para que ni su familia intente alejarnos de nuestra pareja, ni nuestra pareja nos aísle de nuestra familia.

Leer más: Respetar el espacio de tu pareja, ¡es vital!. No únicamente tenerlo uno mismo, sino también respetar el espacio de tu pareja es vital para que una relación funcione como es debido. 

Agradecimientos a: Netflix,

Sandra López Salas