El sexo y el verano son incompatibles, o eso mismo pensabas antes de leer este artículo. Porque tener relaciones sexuales en los meses más calurosos del año puede ser una auténtica odisea. Nosotros te damos algunos trucos y consejos que te ayudarán a soportarlo y a pasarlo bien a pesar de las altas temperaturas.

El verano tiene un doble efecto en nosotros. Por un lado, nuestro libido aumenta. Estamos de mucho mejor humor que en invierno por el efecto del sol e incluso nos atreveríamos a decir por ver a todo el mundo con menos ropa, que también influye. Durante estos meses, nuestro cerebro experimenta un incremento en las hormonas relacionadas con la felicidad y con el placer: oxitocina, serotonina, endorfina… que están directamente relacionadas con el deseo sexual.

Sin embargo, la teoría se diluye cuando toca pasar a la práctica. El agobio por estar empapado en sudor supera todo el placer que puedas llegar a sentir, y empiezas a sudar aún más del estrés que te produce pensarlo. Al final lo más sensato es parar para que la cosa no termine en desmayo y no disfrutes ni la mitad de lo que deberías hacerlo.

El agobio por estar empapado en sudor

¿Te has sentido así alguna vez? No te preocupes, es una reacción normal. Lo mejor que puedes hacer es hablar las cosas con tu pareja y buscar soluciones para no dejar el sexo de lado durante todo el verano, ¡qué es muy largo! Para ayudaros, os dejamos varios consejos, trucos y alternativas para que podáis aprovechar a la perfección todo lo que nos produce el verano en nuestro interior.

Cambia de sitio. Generalmente, las relaciones sexuales se producen en la cama. Sin embargo, la habitación no suele ser el espacio más fresco de la casa. Aprovecha para darle una oportunidad a la cocina o al baño, y por supuesto al comedor si tienes aire acondicionado. Y si tienes la gran suerte de disponer de piscina privada, ¡adelante con ello! No hay sitio más refrescante para darse un buen revolcón (a la vez que chapuzón).

Disfrutar del sexo con calor

Tu  mejor aliado: el aire acondicionado. El placer que se siente cuando encendemos el aire en verano es indescriptible, ¿verdad? Imagínate cuando tu cuerpo pide a gritos un rato de placer y lo combinas con el fresquito del aire saliendo por el compresor. No sabrás si sientes más placer por el acto en sí o por lo fresco que sientes el ambiente mientras tú estás empapado en sudor. Tener aire acondicionado, o por defecto un ventilador, es vital si no quieres morir en el intento.

¡Prueba con el hielo! La opción económica a la anterior propuesta, pero también la más erótica. ¿Quién no ha fantaseado más de una vez con el famosísimo juego de recorrer el hielo por todo el cuerpo desnudo de su pareja? Un cubito helado os permitirá refrescaros a la vez que jugáis con él, con la boca o deslizándolo por vuestras zonas íntimas.

¿Una ducha? Si quieres combatir el calor y el sudor mientras estás manteniendo relaciones sexuales, prueba a hacerlo desde la ducha y con el chorrito de agua deslizando por vuestros cuerpos. Y si eres más del modo tradicional, prueba a darte una ducha rápida antes de pasar a la acción y verás cómo tu cuerpo agradece no empezar ya empapado en sudor.

El sexo oral o la masturbación, las mejores alternativas. El sexo requiere un movimiento físico que en verano puede resultar toda una maratón de 40km en la hora punta cuando más pica el sol. Si lo que quieres es evitar esa sensación, centraos en el sexo oral, la masturbación o el uso de juguetes. Os daréis placer sin gastar energía ni sudar tanto. Además, el sexo no es solo penetración, ¿no?

Si seguís estos trucos, consejos y alternativas, estamos seguros de que el verano se convertirá en vuestra estación del año favorita. ¡Feliz verano!

Agradecimientos a: Imagen de Klaus Hausmann en Pixabay

Sandra López Salas