Tendemos a pensar que las parejas estables y enamoradas practican más sexo que las relaciones esporádicas y que, de hecho, incluso el acto sexual funciona mejor así. ¡Pues va a ser que no! El sexo sin afecto puede resultar ser la experiencia más gratificante que te hayas imaginado jamás, aunque muchos aseguren que el sexo es mejor cuando hay amor. En cualquier caso, nosotros le damos la vuelta y nos preguntamos: ¿es mejor el amor cuando hay sexo?

Algunos estudios señalan que, por lo menos, se consiguen parejas más estables y duraderas. Y esto tiene una explicación química: nuestro cerebro produce oxitocina durante la excitación y el orgasmo. Estudios afirman que esta hormona estimula el contacto entre las parejas y que, gracias a las relaciones sexuales, se consiguen mantener altos sus niveles, potenciando la relación sentimental, aumentando el atractivo de la pareja y fortaleciendo vínculos que favorecen la monogamia.

La oxitocina es la hormona conocida como “la del amor y del apego”. Pero no es la única hormona involucrada en el afecto y la sexualidad. Cuando tenemos un orgasmo, se produce una secreción masiva de tres neurotransmisores: oxitocina, serotonina y dopamina, o dicho de otra manera, vínculo, mejora del estado de ánimo y gozo.

De todas formas, las relaciones sexuales no son solo química, el amor se ve beneficiado directamente por la intimidad que se crea durante el acto. Además del placer, también moviliza sentimientos y emociones. Y es que hablar de “amor” sigue siendo, actualmente, hablar de uno de los temas más difíciles de todos. Por ello, os dejamos con algunos ejemplos que explican mucho mejor los beneficios que aporta el sexo y entenderéis cómo pueden estar directamente relacionados con las relaciones sentimentales.

  • Mantener sexo alivia el estrés. Tener cerca a nuestra pareja nos relaja, nos hace tener menos ansiedad y por tanto mejora el estrés. Estar piel con piel con la otra persona, abrazarla, tocarla y besarla nos hace sentir bien, ya que mientras tanto estamos liberando un químico cerebral que acelera el centro del placer. El sexo también aumenta la autoestima y la felicidad, otra buena receta anti estrés.
  • El sexo ayuda a dormir mejor y, por lo tanto, a estar más descansado y de buen humor. El orgasmo libera la hormona prolactina, responsable de la somnolencia y la relajación. Por este motivo, tras un encuentro sexual podemos quedarnos dormidos más rápidamente de lo normal. Lo que afectará positivamente a nuestro estado de ánimo al día siguiente.

Además, si mantienes relaciones sexuales con frecuencia, inevitablemente estarás fomentando una mejora de la calidad del sexo cada vez más notable, y cuanto mejor sea el sexo, más placer sentirás y más beneficios adoptará tu cuerpo. Sobre todo para las mujeres, las relaciones íntimas generan lubricación vaginal extra, un aumento del flujo sanguíneo y una mejora de la elasticidad.

Por lo tanto, a nivel físico y también a nivel emocional, el sexo es una actividad que ayudará a sentirnos mejor por fuera y por dentro, con nosotros mismos y con la persona que tenemos al lado. Esto se traduce, directamente, en una mejor relación, más compenetrada, más viva y, en definitiva, más feliz.

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Por Almudena Toledo

Agradecimientos a Andrea Piacquadio from Pexels

Sandra López Salas