Amor líquido

Zyhmunt Bauman, un sociólogo polaco, fue quien desarrolló el concepto “amor líquido”, una idea que va ligada a la situación de la sociedad actual, donde la tendencia es valorar lo fugaz, el consumismo puntual que proporciona satisfacción a una necesidad del momento y que, después, se termina.

Zhazz | Amor líquido

Zhazz | Amor líquido

Hace referencia a la fragilidad de los vínculos sentimentales, argumentando el hecho de no establecer vínculos emocionales profundos con nadie, para así estar desvinculados emocionalmente y encajar en todos los entornos que se nos planteen. Aun así, el amor líquido no solo afecta a la relación que tengamos con los demás, sino también a la que tenemos con nosotros mismos.

¿Cuántas veces hemos escuchado eso de “para amar de forma madura a otra persona, primero tenemos que querernos a nosotros mismos”? Lo que falla aquí es la falta de autoestima y autovaloración, y al final, esto se traduce en acabar perdiendo a los demás, por no haber sabido empezar por nosotros mismos.

Amor líquido e individualidad

Para algunas personas no resulta fácil establecer un vínculo fuerte y comprometido, pues les supone una responsabilidad que no están dispuestos a asumir, o bien el miedo o la inmadurez también pueden estar presentes en este proceso.

Hoy en día, existen más “conexiones” que “relaciones”. Además de por las redes sociales y lo conectados que estamos al mundo de la tecnología, el individualismo se centra en satisfacer necesidades con principio y fin inmediato: emociones que no se retienen y que se nos van yendo hasta desaparecer.

¿Qué tan importante es el amor propio?

Las personas pensamos, sentimos y amamos, no somos productos consumibles, y lo primero que debemos saber es que somos merecedores de que nos amen. El consumista, al final, siempre se queda con ganas de más y no llega a satisfacer sus necesidades, ya que después de una, le surgirá otra y así siempre. El amor líquido se centra en la parte “consumista” de las personas, ya que se pueden crear relaciones aptas para después ser desechadas.

El mundo virtual

Las nuevas tecnologías y, sobre todo, las redes sociales han incrementado esta tendencia de ver, sentir y amar durante un periodo de tiempo determinado. Esto puede afectar mucho a las personas más sensibles y dificultar el proceso de conocerse de una manera más emocional.

Aun así, la mayoría nos dejamos llevar por la tendencia que se crea en la sociedad, y si al final mantenemos relaciones con “fecha de caducidad” es porque así nos lo imponemos a nosotros mismos al ver que el resto también lo hace. Esta situación confirma cada vez más algo que seguramente ninguno de nosotros queremos, y es que las personas acabemos siendo objetos consumibles. De ahí también surgen cada vez más las parejas sexuales, que únicamente se atraen, se desean, se utilizan como si de un trozo de carne se tratara y no se preocupan por nada más.

Desde Zhazz nos preguntamos, ¿es así como queremos conectar con las personas? ¿Dónde queda la parte emocional, si solamente acabamos mostrando interés por la parte carnal?

Causas del amor líquido

Una vez desarrollado el concepto, terminaremos analizando algunas de las causas por las cuales surge este tipo de amor.

La inseguridad

Si nosotros mismos no somos capaces de comprender que somos merecedores de tener una pareja seria y formal, es muy difícil que encontremos a otra persona que sí quiera mantener un vínculo estrecho con nosotros.

La autoestima baja

La inseguridad y una autoestima baja van de la mano. Si solo perseguimos satisfacer momentáneamente nuestra necesidad de relacionarnos, es porque no tenemos la suficiente madurez emocional como para llegar a contactar profundamente con esa persona.  Sin embargo, si confiamos podremos avanzar sabiendo cuáles son los deseos propios y de la otra persona, consiguiendo así construir una relación duradera.

La esclavitud

Bauman nombra dos conceptos: la libertad y la seguridad, y asegura que ambos deben coexistir en armonía. Esta será la clave de que el amor triunfe y de que la pareja funcione finalmente.