Para algunos, un fondo sin fin de las mejores series y películas para disfrutar sin salir de casa. Para otros, una oportunidad única para mantener relaciones sexuales.

¿Cómo una plataforma de streaming pasó de ser una cosa a otra en la mente de algunas personas? Tendréis que seguir leyendo para averiguarlo.

A día de hoy todo el mundo ha oído hablar de Netflix, el gigante de streaming

En pocos años ha pasado a estar presente en muchos países. A pesar de sus humildes inicios, empezando como una página web que permitía a los consumidores alquilar DVDs online y recibirlos por correo, la decisión de transformarse en una plataforma que ofrecía a los espectadores el contenido mediático que deseaban en el momento en el que lo deseaban lo convirtió en un fenómeno mundial que no ha parado de crecer desde entonces.

Netflix and Chill
Netflix and Chill

Tal es su influencia que ha introducido nuevos conceptos en nuestro lenguaje y nuevas actividades en nuestra rutina. Un ejemplo de ello es el “binge-watching” o, en su traducción más literal, el atracón televisivo. ¿En qué consiste? Básicamente en la acción de ver varios capítulos de una serie de forma continuada en el tiempo, dedicándole más bien poca atención al resto de necesidades humanas básicas, como dormir, y llegando a acabar temporadas enteras en semanas o, incluso, días.

Realmente, no es que sea una práctica nueva, pero sí es la primera compañía en ofrecerla dentro del marco de la competencia legal, pues previamente las personas se veían obligadas a recurrir a páginas web de escasa confianza para poder disfrutar de este placer. ¿Por qué lo hacen? Lo ven como una forma de olvidar el estrés acumulado y sumergirse en otra realidad durante unas horas.

El servicio de streamingNetflix and chill”.

Un concepto que se ha hecho popular con rapidez, lo cual ha sido un excelente movimiento estratégico para la compañía, pues ¿qué mejor manera de colonizar la mente de sus consumidores que introducir la marca en el lenguaje diario? En sus principios, decir que alguien iba a dedicarse a Netflix and chill no significaba más que “he tenido un día difícil y lo único a lo que quiero dedicar la tarde es a estirarme en el sofá, cubrirme con una manta y consumir varias horas seguidas de entretenimiento televisivo”. Sí, nada más que una simple metáfora para una inocente actividad que por lo general no implicaba a más de una persona.

Netflix and Chill
Netflix and Chill

¿Qué ha cambiado? Pues bien, llegó el año 2014 en el que internet transformó la expresión en un eufemismo para “vamos a quedar y acostarnos mientras tenemos de banda sonora alguna película o serie escogida en Netflix”. Al igual que el binge-watching, este concepto no revela una práctica innovadora, lo único que cambia es la forma de designarla. Básicamente, “Netflix and chill” es la versión más moderna de “¿Quieres subir a tomar un café?” o “¿Me haría el honor de acercarse a mis aposentos para ver mis grabados?” (práctica utilizada en el siglo XIX cuando alguien quería quedarse a solas con la persona que le atraía).

A partir de ese momento, la expresión se extendió como la pólvora, siendo objeto de bromas y memes en diferentes plataformas sociales como Tumblr, Instagram o Vine. Los famosos le encontraron la gracia al concepto y, cómo no, eso le dio aún más impulso. Hoy en día, todos los jóvenes saben lo que significa, han bromeado alguna vez al respecto o, incluso, lo han utilizado.

Tan intensa ha sido su expansión que lo que empezó como una simple frase con gancho ha vivido su materialización en el mundo físico. ¿De qué manera? Un ejemplo fácil de encontrar son las parejas que se disfrazan en Halloween de Netflix and chill”.

Netflix and Chill
Netflix and Chill

La verdad es que no se puede desacreditar la originalidad y simplicidad de la idea. Una sencilla camiseta roja con el slogan de Netflix para uno, una camiseta azul o blanca con la inscripción “Chill” y, si puede ser, una bolsa de cubitos de hielo para el otro y, et voilà!, tienen para ustedes un disfraz que no pasará desapercibido.

Pero dicha materialización va más allá de una broma para una noche de fiesta. Hay personas que han decidido sacar partido económico de la creciente viralidad de la expresión. Así, en 2015, dos desarrolladores de Francia y Estados Unidos lanzaron al mercado de iOS una app que te permite abrirla, ver quien hay a tus alrededores y enviarles una invitación para un poco de Netflix and chill.

Netflix and Chill
Netflix and Chill

Si esto os parece un poco extravagante esperad a oír sobre el apartamento que han diseñado alrededor del concepto y que cualquiera puede alquilar en Airbnb por 400 dólares la noche. Sí, amigos, tal como lo leéis, no os engañamos. El alojamiento, localizado en Manhattan, es un loft que ofrece todas las comodidades, incluyendo una cama personalizada con la marca de Netflix, un proyector HD y una disponibilidad limitada a los sábados por la noche, pues de poder tener sesiones de Netflix and chill todos los días de la semana, el concepto perdería su magia. Según Tom Galle, que ha colaborado con la empresa Art404 en el diseño del apartamento, “[Los visitantes] experimentan algo diferente comparado con solo ir a un hotel. Convierte una parte de Internet en una experiencia de la vida real. No tienes que dormir con una chica o un chico allí, solo estamos representando la broma en la realidad“.

Y así fue como una inocua expresión adquirió un significado que nunca buscó, pero que la encontró. De hecho, ni siquiera es necesario tener Netflix para poder utilizarla, al fin y al cabo, es más la parte de “chill” la que se lleva el premio a mejor invitación a la cama (o al sofá) del año.

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Pixabay Halloween costumes

A ‘Netflix And Chill’ Dating App Now Exists Photo by Thought Catalog on Unsplash