A todos nos ha pillado este toro del confinamiento sin tener ninguna idea de cómo se torea un toro, pero hemos tenido que hacerlo, lo estamos haciendo para poder salir de esta situación sanos y salvos o con las menores cornadas posibles. Quedarse en casa es la mejor manera de no salir al ruedo y ése es lado malo, pero tiene un lado bueno.

Los rollos son un rollo, y lo sabes. Vente a Zhazz
Los rollos son un rollo, y lo sabes. Vente a Zhazz

Para el genio ruso del piano Alexander Melnikov, que da más de 130 conciertos al año, el toro mundial del confinamiento le ha servido para muchas cosas.

  • Sus padres ya mayores viven en Barcelona, su exmujer y su hijo en Venecia, y su novia en Berlín… y él decide pasar el confinamiento con sus padres.
  • “Estos días me estoy reencontrando conmigo mismo, me siento más yo que nunca. Estoy haciendo cosas que siempre he querido hacer pero que nunca tengo tiempo”. 
  • Está estudiando español para mejorarlo,  “mi nivel es muy bajo”.
  • Se ha puesto con las matemáticas, “estoy haciendo cosas básicas que en la escuela no pude hacer demasiado porque tenía que tocar el piano”. 
  • Está en contacto continuo con su hijo, “nunca había hablado tanto con él”.
  • Hace hora y media de ejercicio al día.
  • Tiene tiempo de mirar alguna película.
  • Se está “reconciliando con la humanidad”. 
  • “Estoy viendo aspectos del ser humano que no me están avergonzando”.
  • “De repente veo a gente responsable que no sólo piensa en el dinero. Estoy viendo cosas que me han hecho sentir orgulloso, y no hablo sólo de los médicos, sino de personas que están ayudando a otras sin más”.

Todo esto lo cuenta en una maravillosa entrevista en La Vanguardia, una de esas entrevistas que te hacen pensar.

Si la vida te da limones, haz limonada

Casi todos estamos atrapados en nuestras casas con la SOLUCIÓN a un PROBLEMA que teníamos antes: NO TENÍAMOS TIEMPO de/para. 

Ahora SÍ TENEMOS TIEMPO de/para:
– …………………….
– ……………………
– …………………….

Oportunidades así solo se tienen una vez en la vida para saber apreciar de verdad lo que tenemos y lo que no tenemos. Si la vida nos da ahora limones no podemos quejarnos de que la vida sea amarga. No es lo que nos pasa, es lo que hacemos con lo que nos pasa. Y ahora toca hacer limonada… eso sí, con muchas opciones creativas y culinarias porque tenemos tiempo. TIEMPO TAMBIÉN para salir, sin falta, al balcón, a la terraza, al palco o a la ventana a aplaudir a las 8 de la tarde a todos los que están cuidándonos y con el peligro de recibir las cornadas.

Y cuando se acabe esta larga corrida de toros no olvidar lo aprendido y saber convertir todo lo malo en limonadas.

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Agradecimientos a Photo by Francesca Hotchin on Unsplash

Anonimus Amorimus