“Cómo hacer que te pasen cosas buenas” es el título de un libro de la psiquiatra Marian Rojas. Lo de “o muy buenas” es de cosecha propia, porque tras haberlo leído, no solo pienso lo mismo que ella sino que lo subrayo con un “o muy buenas” porque voy todavía más allá, supongo que fruto de mi propia experiencia, lo que dicho sea de paso… científicamente no vale absolutamente nada… pero si coincides con lo que dice una reconocida psiquiatra que vuelca sus estudios, sus casos, y su experiencia con muchos pacientes en un libro… eso comienza a tener mucho de verdad de la buena.

¿No te ha ocurrido alguna vez que lees “algo” y te sientes identificado con ello o incluso muy identificado? Es lo que me ha ocurrido con la lectura del libro “Cómo hacer que te pasen cosas buenas” que tiene perlas como estas:

¿Cómo conseguimos generar correctas relaciones con los demás?

  • Tienes que mostrar interés por las personas.
  • Haz un esfuerzo por recordar datos importantes de ellas.
  • Evita juzgar.
  • No impongas tu criterio, creencias o valores.
  • Sonríe, ríe con ellas.
  • Habla bien de los demás, no critiques.
  • No olvides que para recibir, tienes que dar primero.
  • Intenta ser amable, es más importante de lo que puedas imaginar…
  • etc.

Voy a coger solo la última: “Intenta ser amable, es más importante de lo que puedas imaginar”. Tengo un vecino que más que un vecino normal es un “vecino colateral”. Vive solo, está un poco sordo, habla a gritos, protesta por todo: basura, cartero, día lluvioso, día de sol, día nublado, día cualquiera… ningún día es a su gusto. Yo siempre le saludo desde hace años y le doy los “buenos días”… lo que es una inconsciencia por mi parte porque acto seguido saca la metralleta y destroza “el día” con sus palabras.

El otro día tuve la visita de unos amigos motoristas y se acercó curioseando a ver las motos y la parafernalia que conlleva (cascos, monos, guantes, maletas, etc.), y en la conversación salió donde dejar las motos esa noche para al día siguiente continuar el viaje. Y de repente el “vecino colateral” dijo: dejadlas en mi garaje. E insistió tanto que parecíamos amigos de toda la vida. Sacó su coche y lo dejó en la calle para que mis amigos pusieran sus motos a buen recaudo.

Luego leí en “Cómo hacer que te pasen cosas buenas” que existe el “gen de la amabilidad” y que genera endorfinas que reducen los niveles de cortisol (hormona del estrés y de la ansiedad) y aumenta la oxitocina (hormona del amor y de la confianza). Y también leí que lo que el mundo necesita es oxoticina.

Yo no sé si mi “vecino colateral” anda bien o mal de oxitocina pero le salió toda la amabilidad de golpe… quizás la tenía acumulada de tantos insistentes “buenos días” míos ya fuera el día lluvioso, soleado, nublado, ventoso… o como rayos fuera. Luego leí también que la compañía de los otros nos resulta por si sola placentera porque generamos dopamina, la hormona del placer.

Total que, recomiendo leer “Cómo hacer que te pasen cosas buenas” porque hasta yo he conseguido (sin buscarlo) que mi “vecino colateral”  haya abierto las puertas de su garaje a unos desconocidos, y estoy seguro que ya falta menos para que habrá su corazón porque ahora lo noto más amable con los días y con la vida. ¿Será la oxitocina , será la dopamina, será el olor a gasolina que han dejado las motos en su garaje?

Busco pareja
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Agradecimientos a:

Photo by Hean Prinsloo on Unsplash