Sandra López Salas

Grado de Publicidad y Relaciones Públicas, especializada en el mundo de la comunicación, el marketing digital y las redes sociales.
Colaboro de forma habitual con Zhazz redactando artículos relacionados con el mundo de la pareja con temas concretos sobre la convivencia y la tolerancia.
Sandra López Salas

Según el Instituto Nacional de Estadística de España, en 2017 se registraron los peores datos de natalidad de hace muchos años, habiendo 32.132 muertes más que nacimientos. Hoy desde ZHAZZ queremos estudiar esta situación desde el punto de vista de los Millennials que se casan o que se van a vivir juntos, valorando ciertos aspectos como sus prioridades y preferencias por un lado y su situación económica por el otro.

Generación Millennial
Generación Millennial

La generación Millennial la componen los jóvenes que nacieron entre el 1980 y el 2000. Son personas conectadas al mundo digital, centradas en la educación y con grandes aspiraciones para su futuro. Pero hay otro aspecto que también los caracteriza: su poca aspiración a formar una familia, a tener hijos. Están más centrados en su ámbito profesional y no se plantean un futuro sumando personas en la familia. Este es uno de los motivos por los cuales la tasa de natalidad está disminuyendo, volviendo al asunto principal del artículo.

Busco pareja
Busco pareja

A continuación, os dejamos con algunas de las principales causas que hacen que los jóvenes decidan no ser padres:

  1. La responsabilidad que supone: aunque puede parecer egoísta, su felicidad y crecimiento personal les pesa más que cuidar de una tercera persona que depende de ti las 24 horas del día. Sienten que no están preparados para asumir esa tarea, o dicho de otra forma “carga” si hablamos en términos de cómo éstos perciben el hecho de tener un hijo.
  2. Tener hijos ya no es una “condición”: en el pasado, una de las únicas formas de salir de casa de tus padres era casándote y quedándote embarazada, es decir formando una familia. Hoy en día los jóvenes tienen más opciones, los padres son más liberales y el pensamiento actual se ha modernizado.
  3. Disfrutar de la vida: con el paso de los años también han ido surgiendo más facilidades para, por ejemplo, viajar. La moda actual entre jóvenes es cogerse un billete de avión e irse a ver mundo. Con la llegada de un bebé saben que esto se acabaría y no están dispuestos a prescindir de ello.
  4. El tiempo que se le tiene que dedicar a los niños: con aspiraciones de futuro tan altas, viajes a menudo, tiempo de ocio, etc., las horas que les quedan no son las suficientes para destinárselas a los más pequeños. Desde el momento en el que decides traer a una persona al mundo tienes que ser muy consciente de que tu tiempo será exclusivamente para esa tercera persona.
  5. Su futuro profesional es lo más importante: los Millennials han crecido conscientes de la importancia que supone conseguir éxito, profesionalmente hablando. No tienen tiempo para pararse a pensar en formar una familia, pues lo destinan en pensar cómo poder crecer en su ámbito laboral. Esta idea viene de la mano del concepto económico, pues su economía se ve afectada positivamente en una actualidad en la que los jóvenes lo tienen muy difícil en comparación con otras generaciones.
  6. La economía: el bolsillo es uno de los aspectos más notorios cuando decides tener un hijo: pañales, ropa, comida, medicinas, educación y un largo etcétera. Como bien decíamos en el punto anterior, los Millennials son una generación que viven la brecha económica más grande en comparación con otras generaciones, como por ejemplo su posterior, la generación Z. La realidad es que las ofertas laborales escasean o las condiciones no son adecuadas. Aquí la pregunta es, ¿una persona responsable y consciente de esta situación traería al mundo a un niño? La respuesta es no.

Así pues, tanto las prioridades de enfocar sus vidas hacia otro camino como la situación económica actual que viven los Millennials, la suma de todos estos puntos nos lleva a la conclusión de que, por un lado, hay personas que no quieren tenerlos y, por otro lado, hay parejas que no pueden tenerlos. Y para nada es lo mismo. En el primer caso no es nada negativo, pues las aspiraciones de cada uno son distintas y cada uno tiene su forma de entender la vida. En el caso de no aumentar la familia por causas ajenas a la pareja, como por ejemplo la economía actual, es un hándicap con el que los jóvenes se están encontrando actualmente.

Agradecimientos:

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