Todos, alguna vez, hemos oído hablar de Mujeres y Hombres y Viceversa (MYHYV), el programa del “amor” más conocido de Mediaset. El objetivo de todo el que se presenta al programa es precisamente ese, “encontrar el amor”… ¿De verdad? En realidad, los participantes solo aspiran a lograr una fama rápida, triplicar y cuadruplicar su número de seguidores en redes sociales y ser “famosos” al más puro estilo Mediaset, para ir rodando de un reality a otro. Porque hoy estás en MYHYV, pero mañana puede que te llamen para Supervivientes o para entrar en la casa más famosa de Telecinco, Gran Hermano. ¡Quién sabe!

No, a MYHYV no se va a buscar el amor. Que no nos engañe su mecánica, que consiste en conocer a chicos y chicas y tener citas, a veces más íntimas y otras menos. La realidad de este programa prácticamente siempre ha sido la misma: un mercado de carne, de concursantes seleccionados a través de un casting en el que el único requisito es cumplir un cánon de belleza determinado: las chicas, 90-60-90; los chicos, musculados. Y todos con mucho rayo uva y ropa bien ceñida. Las citas que protagonizan son superficiales y sobreactuadas, en las que parece que los temas se reducen a sexo, alcohol, discotecas e infidelidades.

La existencia de este programa siempre ha despertado el rechazo y las críticas de muchos, pero antes al menos tenía una audiencia que lo consideraba entretenido. Ahora, esa audiencia ha bajado en picado, por no hablar de la decisión de cambiar la cadena donde emitirlo, pasando de Telecinco a Cuatro para terminar de explotar el poco tiempo de vida que le queda al programa…

MYHYV cuenta con una denuncia de la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales de Cataluña (TAC) presentada ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) “por la calificación inadecuada por edades y el contenido del programa que vulnera el horario de protección al menor”. Vamos a hacer la lectura de esta denuncia un poco más a fondo. Por un lado, en el programa de Mediaset se evidencia la utilización del hombre y la mujer como meros objetos, la humillación a los demás cabe para gustar a otra persona, precisamente en un momento de lucha por la igualdad entre hombres y mujeres. Y por otra parte, se trata de un programa seguido por muchísimos menores en una franja horaria en la que no toca emitir según qué contenidos completamente inapropiados, con actitudes y comportamientos perjudiciales y denigratorios para la persona.

Descubre personas con las que compartir más de una noche | Zhazz
Vente a Zhazz

Con todo esto, llegamos a la conclusión de que el objetivo de este programa no es buscar el amor, y mucho menos encontrarlo. En MYHYV, conceptos como “feeling” o “psicología” quedan completamente olvidados, pero más allá de la parte física, el amor también se centra en otro factor muy importante: la química. Porque la atracción física que sentimos al principio y el “tonteo” que se crea entre la pareja da lugar al deseo. Pero también en esta primera etapa surge la testosterona, hormonas sexuales masculinas, los estrógenos, hormonas sexuales femeninas, y las feromonas, hormonas que se activan cuando nos sentimos atraídos. ¿Dónde está esta parte más profunda en los contenidos planteados para MYHYV? Su formato, muy al contrario de lo que acabamos de comentar, se acerca más a la mecánica de conocidísimas apps de citas en las que en una milésima de segundo tenemos que decidir si esa persona puede o no puede ser el amor de nuestra vida, influenciándonos únicamente por una fotografía de portada.

Leer más: Nos mojamos con “La isla de las tentaciones”.

Agradecimientos a: Photo by Daniil Silantev on Unsplash

Sandra López Salas