La evocadora mirada del desnudo romántico: Emma Elizabeth Tillman

La fuerza del amor cotidiano

Resulta más que obvio que Enma Elizabeth Tillman no es una fotógrafa tradicionalista. Alejada de la informática, los avances tecnológicos y la técnica, su mirada sentimental sobre lo cotidiano no deja indiferente a nadie que visualice su obra.

Zhazz | Emma Elizabeth Tillman

Tras crecer en un viejo barco de pesca remodelado como vivienda en Santa Bárbara, Enma tuvo una adolescencia plena en experiencias experimentales en una permisiva California, cuna de bohemios y grandes artistas. A los 13 años y gracias a un curso impartido en su instituto, descubre su pasión por la fotografia, que le brinda la posibilidad de elaborar poderosas y hermosas propuestas sin demasiado esfuerzo.

Gran defensora de la igualdad femenina, se considera más como una persona con inquietudes artísticas que una verdadera artista en sí misma. Esto lo demuestra, al margen de su faceta de fotografia, sus trabajos como guionista, directora de largometrajes o escritora. Una versátil figura con mil caras.

Influida por artistas como Emerson o Louisa May Alcott, la lectura de sus novelas o diarios le permitió realizar sin sobresaltos ni falsas esperanzas su transición de niña a mujer, consiguiendo despertar en su interior una necesidad imperiosa en registrar de alguna manera sus experiencias de cada día.

Graduada en la universidad de California y especialista en bellas artes, empezó a ser más conocida fuera del mundo del objetivo tras su historia de amor y su enlace con Father Jhon Misty, un gran artista de la música indie y folk-rock. Con él, la artista ha formado una de las parejas enamoradas más sólidas dentro del mundo artístico.

Zhazz | Emma Elizabeth Tillman

Autorretratos y desnudez: la fuerza de la cotidianidad

Enma Tillman, con una obra intensa y extensa, se ha especializado sin lugar a dudas en la faceta de los autorretratos. Inmortaliza, de manera sencilla y realista, escenas de su vida cotidiana que incluyen imágenes propias y de su marido totalmente desnudos. De su obra se desprende un melancólico romanticismo que, al margen del morbo que da ver los cuerpos en estado natural, consigue desempolvar polvorientos recuerdos de nuestra memoria. Y es que sus fotogramas pasan con asombra facilidad del enigma a lo obvio o de la oscuridad más intensa a la luz más deslumbrante.

Zhazz | Emma Elizabeth Tillman

Dentro de su obra cobran especial relevancia las imágenes realizadas a su marido, quién despierta como nadie su imaginación y creatividad. Sentado en el baño, dándose una ducha o tumbado desnudo de espaldas, Enma Elizabeth le ha fotografiado en casi todas las posturas y situaciones imaginables, convirtiendo su poderosa figura en imagen central de su obra. Misty, por su parte, también ha sido influenciado en su música por la genial fotógrafa de manera capital, como lo demuestra el hecho de haberle dedicado de manera integra su último disco I love you, Honeybear.

Parece por tanto inevitable compararles con otras grandes parejas de artistas enamorados como fueron Bob Dylan y Joan Baez o Lou Reed y Nico, si bien es cierto que en estas el amor no traspasó la faceta platónica y artística, hecho que si ha sucedido con Enma y Misty.

Con cada imagen, la artista consigue trasmitir sentimientos como la sencillez de la vida, la importancia de la soledad y la fuerza del amor verdadero como fuerza impulsora de nuestras vidas.

Fuentes de información:

https://www.gq.com/story/father-john-mistys-honeybear-speaks

http://www.make-nice.com.au/women/emma-elizabeth-tillman

http://ismorbo.com/la-mirada-cotidiana-e-intima-de-emma-elizabeth-tillman-esposa-de-father-john-misty/

https://www.theguardian.com/artanddesign/gallery/2017/jul/28/father-john-misty-by-his-wife-in-pictures

https://www.emmaelizabethtillman.com/

http://www.c41magazine.it/emma-tillman-interview/

http://www.wildatheart.com.au/2013/09/emma-elizabeth-garr-grew-up-on-boat-in.html

By | 2017-08-17T08:37:21+00:00 agosto 17th, 2017|Categories: Arte y cultura|Tags: , , , , , |0 Comments

Ed van der Elsken y el romanticismo en blanco y negro

Ed van del Elsken fue un fotógrafo y cineasta holandés nacido en 1925 en Ámsterdam. Realizó sus obras principalmente en blanco y negro e hizo de las subculturas europeas, de la juventud y del amor sus campos de observación.

Sus fotografías muestran el romanticismo de lo cotidiano, una mirada documental a la diversidad y la individualidad del ser humano.

La fotografía como expresión sentimental

Cursó estudios artísticos en su ciudad natal, donde comenzó a trabajar en un taller fotográfico. Su valía le hizo convertirse en reportero de un periódico holandés en París, donde desarrollaría su personal estilo a base de fotografiar los ambientes nocturnos y bohemios de la ciudad.

Allí comenzó a trabajar en los años 50 para Magnum Photos y para What a time!, primera agencia que permitía a los artistas conservar sus derechos de imagen. Y en esta etapa publicó una de sus obras más destacadas, Een liefdesgeschiedenis in Saint Germain des Prés (Una historia de amor en Saint Germain des Prés, o Love on the left bank, como se publicó en su edición inglesa), que vio la luz en 1956. Esta obra es una original mezcla de fotografía documental y textos de ficción que narra desde la mirada de un inmigrante mejicano la vida contracultural parisina, sirviéndose de imágenes de sus salidas con amigos y sus relaciones sentimentales. Las imágenes recogían la esencia del ambiente existencialista que reinaba en París en el momento, entremezclándolas con otras de carácter íntimo y sexual.

Las imágenes de parejas enamoradas fueron una constante a lo largo de su carrera, aunque retrató con la misma pasión temas de lo más diversos, como músicos de jazz, las protestas civiles por la ocupación soviética de Hungría o la de Vietnam, la matanza de elefantes en África Central o la vida de sociedades exóticas. Era esa diversidad la que él amaba, considerándolos a todos “su pueblo”.

Sus imágenes, obtenidas en su mayoría solo con iluminación natural y con la fuerza propia del blanco y negro, eran sinceras, crudas, casuales, pero tremendamente potentes. Ed van der Elsken fue, de alguna manera, un precursor de la actual sociedad de la imagen que captura fotográficamente cualquier momento, mostraba un afán de documentar cada aspecto de la existencia que le llevó a afirmar que “me hubiera gustado transportar mi cámara en la cabeza para grabar permanentemente el mundo que me rodea”. Y llevó esta máxima hasta su extremo más íntimo, pues una de sus obsesiones recurrentes fue fotografiarse a sí mismo con sus parejas en escenas intimistas y sensuales.

Ed tuvo tres esposas a lo largo de su vida y todas pasaron a formar parte de su obra al ser retratadas por el artista. Su primera mujer, la fotógrafa húngara Ata Kandó, fue esencial en su faceta parisina y protagonista de muchas de sus imágenes más románticas. Después regresó a Holanda, pero nunca dejó de hacer viajes en los que retrató todo cuanto le rodeaba y amplió sus horizontes creativos con la ilustración y el cine.

En los últimos años, su figura como fotógrafo ha sido celebrada con importantes retrospectivas, y artistas contemporáneos de la imagen como la estadounidense Nan Goldin o el alemán Wolfgang Tillmans reivindican el peso de van der Elsken en la historia de la fotografia por el impactante carácter directo y auténtico de sus instantáneas.

En definitiva, estamos ante una destacable figura que tuvo la capacidad de saber mirar a la cotidianeidad de frente extrayendo su esencia vital, sensual y romántica. Un hombre que entendió la vida y la fotografía como sinónimos y que hizo de las relaciones sentimentales su inspiración elevando al amor a la categoría de arte.

Fuente de información:

http://www.anothermag.com/art-photography/9729/the-dutch-photographer-who-inspired-goldin-and-tillmans

https://es.wikipedia.org/wiki/Ed_van_der_Elsken

Una fotografía no dice nada

La sociedad en la que actualmente vivimos está caracterizada principalmente por personas que viven en las redes sociales; el hecho de que alguien no tenga un perfil abierto en Facebook o Instagram, por mencionar algunos ejemplos, le convierte directamente en una persona poco actualizada la cual parece no querer compartir nada con nadie. Quizás suene dramático, pero hay parte de la comunidad que así lo piensa…

Una fotografía no dice nada

Para aquellos que sí que estamos presentes en las más conocidas redes sociales, ¿sabéis cuál es una de las cosas que más nos preocupan? Sí, sí, estáis en lo correcto, nuestra fotografía de perfil.
¿Se me verá lo suficientemente guapo/a? ¿Se nota que he estado 4 horas con el Photoshop para que quedase perfecta? ¿Se me ve la papada en esta?
Miles y miles de preguntas las cuáles parecen que nos quitarán la vida en cualquier instante como la respuesta a ellas comporte algún aspecto negativo.
Y todo esto, ¿para qué? Muy fácil, por los LIKES; por el hecho de tener la necesidad de gustarle a todo el mundo. No nos engañemos, hoy en día medimos la importancia de las personas según el nombre de seguidores que tienen en cualquier red social, y es que aquellos que tienen la “suerte” de ser populares a través de Internet acostumbran a poder gozar de cualquier tipo de lujos ofrecidos por algunas de las marcas más importantes del mundo para que el resto de “la plebe” podamos relacionar dichos productos con el prescriptor en cuestión, así sabremos de “qué rollo” va la marca.

Estas conclusiones las podemos relacionar de manera directa con la mayoría de aplicaciones para ligar, gratuitas o de pago, que existen en el mercado. Una vez te registras en cualquiera de estas, automáticamente se te redirige a tu perfil, donde deberás colgar aquellas fotografías en que más te puedas lucir para causar una buena impresión y todo el mundo quiera tener una cita contigo.
En el ya mencionado anteriormente reportaje sobre este tipología de aplicaciones ofrecido por “La Sexta” a través del programa “Equipo de Investigación”, pudimos observar que hay personas que contratan los servicios de fotógrafos para que se les haga una sesión de fotografías la cual irá destinada única y exclusivamente a las redes sociales destinadas a, en teoría, encontrar pareja.
Sin ir más lejos, si buscamos a través de Internet, podemos encontrar multitud de reportajes los cuáles hacen referencia a los mejores consejos para conseguir una buena fotografía de perfil la cual te permitirá ligar más. De hecho, según una noticia publicada el 14 de Octubre de 2016 en el Huffington Post, hay una aplicación, concretamente Tinder, que ha implementado una herramienta para ayudar a sus clientes a tener en el perfil su mejor retrato. Se trata de Smart Photos, y según lo que se puede observar, “consiste en un algoritmo que cambia regularmente la imagen de perfil. Registra todas las reacciones y reorganiza las imágenes del usuario para mostrar la mejor –o la que más parece gustar a los demás- en primer lugar […] Según Tinder, en las pruebas de Smart Photos los usuarios obtuvieron un 12% más de matches”, según el periódico digital mencionado.

Una fotografía no dice nada

Esto no acaba aquí de ninguna manera, pues existen estudios que investigan acerca de este tópico. Según la revista GQ, “un lenguaje corporal más “amplio” (torso recto, cabeza alta, miembros estirados) tiene más posibilidades de recibir respuestas positivas en una conocida app de citas […] que si aparecemos cheposos, cruzados de brazos, con la barbilla clavada en el esternón y la mirada mapache”.
Aunque parezca mentira, lo que estáis leyendo no es para nada una broma; si queréis ligar más a través de las herramientas que te ofrece Internet, hay que estar de brazos abiertos. ¿Significará que entonces estás “más abierto” a recibir propuestas de todo tipo? Quién sabe.

Resulta evidente que para que alguien se fije en ti se te deben ver las intenciones en la fotografía/s escogida/s para representarte. Es decir, que se te deben ver claramente todos los rasgos de tu cara; una sonrisa, por ejemplo, no está de más. Bueno,  y si aparece tu mascota, el éxito está asegurado. ¿Sabíais que los hombres que se hacen ver con sus perros se consideran más encantadores / atractivos?

Aunque parezca un asunto de risa, es algo sobre lo que se debe reflexionar, pues aunque hoy en día no dejan de aparecer personas que reivindican a los cuatro vientos que lo importante de cada persona es su interior, que la belleza desaparece, etc… Conseguimos contradecirnos a la mínima de cambio. ¿Alguien es capaz de explicarme como se supone que sabes que una persona está hecha o no para ti en función de una fotografía?
Desde los tiempos más antiguos, lo primero que hacemos en cuanto estamos buscando una relación amorosa es en el físico. Vaya, que para que nos guste, hay que entrarnos por los ojos. Pero, si de verdad quieres compartir tu vida con alguien, ¿no se le deberían dar la misma importancia a otros aspectos? Qué le gusta hacer, qué le gusta ver en la televisión, cómo se relaciona con los demás, cuáles son sus referencias a la hora de ser como es… Muchísimas preguntas que son imposibles de responder con pocos caracteres, y mucho menos con una fotografía…

No sé qué opináis vosotros, pero, sin lugar a dudas, dejadme decir que en este caso UNA FOTOGRAFÍA NO VALE MÁS QUE MIL PALABRAS.

By | 2017-06-07T07:32:47+00:00 junio 7th, 2017|Categories: Parejas|Tags: , , , |0 Comments

Maud Chalard capta el amor en su fotografía

Maud Chalard es una joven fotógrafa que un día decidió romper con todo. Lovers comenzó en abril de 2015, cuando Maud decidió dejar su trabajo. Trabajaba en una gran compañía publicitaria en París, pero no podía conformarse con aplicar la fotografía a un fin determinado, necesitaba practicarla.

MAUD CHALARD

Lovers, un retrato del amor

Así fue como nació la serie Lovers, donde la fotógrafa se propuso captar momentos de parejas enamoradas en los que el amor se palpa en el ambiente. Para Chalard, París no es el lugar perfecto para fotografiar, así que decidió hacerlo en casa de los protagonistas de su serie.

Tras dejar su trabajo y comenzar este proyecto, emprendió con su pareja ese road trip por Estados Unidos para el que habían estado ahorrando. De esta manera, la serie Lovers se ha hecho a fuego lento durante un este viaje.

La autora ha fotografiado a las parejas enamoradas que se han cruzado en su camino y, sin lugar a dudas, ha plasmado momentos íntimos y especiales.

Louis y Élise

MAUD CHALARD

​Esta es una de las parejas protagonistas de Lovers; el romanticismo se puede percibir en todas sus fotos. Esta pareja pasó bastante tiempo con Maud y su pareja durante su viaje. Condujeron juntos dos semanas y la artista recalca que le encantaba retratarlos mientras dormían.

Dormían en el techo de la caravana y, según Chalard, “están tan enamorados que solo quieres inmortalizar cada segundo de su relación”.

Fiona y Tyffaine

La autora conoció a esta pareja trabajando en la agencia. Tyffaine le mandó un mensaje para que le hiciera fotos con su pareja y a Maud le entusiasmó la idea.

Según Chalard, estas mujeres están realmente enamoradas, pero es muy difícil captarlo en la cámara. Su química es tan natural y obvia que resulta complicado transmitirlo a través de una fotografia.

No obstante, ha conseguido plasmar el amor de estas mujeres a la perfección, ya que sus fotografías son de las más llamativas.

Louison, Jules y Raoul

Sí, son tres. Madre, padre e hijo. El amor de una pareja evoluciona a la vez que las relaciones sentimentales. El romanticismo no acaba cuando llegan los hijos, más bien se potencia y se afianza.

Las parejas enamoradas siguen disfrutando de su amor cuando tienen hijos, nada puede apagar la chispa de un amor verdadero. Y así lo ha captado Chalard en sus fotografías.

Este trío es protagonista de fotografías cálidas, que transportan a la acogedora sensación de llegar al hogar. Están plagadas de miradas cruzadas de la pareja con su hijo. La felicidad y la armonía se respiran en el ambiente con solo mirar estas fotografías.

MAUD CHALARD

Amanda y Emmanuel

Esta pareja es cercana a la autora. Viven en Texas y ella les fotografió durante una fiesta en verano. En la más impactante, parece que los protagonistas están flotando.

Chalard explica que no tiene apenas retoques, simplemente captó la imagen y se creó ese efecto óptico por la bola de discoteca que había debajo del agua de la piscina.

Olive y Thibault

​En palabras de Maud, “Thibault es un enfant terrible, un salvaje” y Olive es la “encarnación de la belleza, la pureza y la dulzura”.

La química de esta pareja reside en su compenetración. Ella le calma y él le da vida.

Este trabajo de Chalard es, sin lugar a dudas, magnífico. Lovers es una serie sentimental que no deja indiferente a quien decide verla. No es fácil captar la química de las relaciones sentimentales, pero Lovers consigue trasladarte a ese ambiente de amor y romanticismo.

La serie de fotografías Lovers de Maud Chalard consigue transportarnos a una atmósfera de amor y romanticismo. Descubre en este post quiénes son las parejas enamoradas y qué quería transmitir la autora con cada una.

Fuente de información:

http://www.konbini.com/mx/entretenimiento/capturando-las-imagenes-mas-intimas-del-amor-en-pleno-verano-con-maud-charlard/
http://www.maudchalard.com/portraiture/2016/4/29/982wr92rywd8ql4qg02xnld2z4r7fp
http://www.maudchalard.com/portraiture/

Elliott Erwitt: romanticismo en blanco y negro

La mirada romántica de Elliot Erwitt, el fotógrafo de la ironía en blanco y negro

La mirada romántica de Elliot Erwitt, el fotógrafo de la ironía en blanco y negro

Para los amantes de la fotografía, la obra de Elliot Erwitt es un irónico testimonio de su tiempo. Para los amantes, a secas, sus imágenes son capaces de mostrar la esencia de las emociones, convirtiendo al resto del mundo en un decorado.

La mirada romántica de Elliot Erwitt, el fotógrafo de la ironía en blanco y negroEsta habilidad para resaltar lo sentimental con una simple fotografia en blanco y negro, la combina Erwitt con un sentido del humor muy especial. La ironía aporta a sus escenas un guiño que conecta con el espectador y que entienden muy bien las parejas enamoradas. Estas se pueden identificar con la intimidad de un beso reflejado en un espejo retrovisor o por un irresistible abrazo en medio de un vendaval lluvioso.

Erwitt conoce la técnica, domina la composición de la imagen y, sobre todo, sabe que el amor se esconde tras cualquier sonrisa. Por eso su cámara está siempre atenta a pillar desprevenida a la realidad e inmortalizar cada instante de delicado romanticismo. “Para mí todo es cuestión de serendipia”, llegó a decir sobre su carrera. Por chiripa, diríamos de una forma menos sofisticada. Sin embargo, hasta la casualidad hay que saber traducirla para convertirla en sentimientos.

El nombre de Elliott Erwitt es menos conocido que sus obras. Seguro que tú conoces alguna de sus fotografías más emblemáticas, pero desconocías que pertenecen a este parisino de nacimiento, hijo de padres rusos y estadounidense de adopción. Nació en 1928 y él mismo bromea sobre su larga vida. “Algunos piensan que me he muerto, porque llevo mucho tiempo por ahí”, dijo en una entrevista. Su persistente ironía no le ha abandonado en esta larga travesía que se acerca ya a las nueve décadas.

En su prolífica carrera ha sido testigo de acontecimientos históricos de primer nivel. Su cámara atrapó instantes del Che Guevara o de Marilyn Monroe con la misma naturalidad. Y fue capaz de jugar con el blanco y negro hasta hacerlo más realista que el color natural.

La mirada romántica de Elliot Erwitt, el fotógrafo de la ironía en blanco y negro

Pero para que entiendas de verdad a Erwitt tienes que despojarte de todo formalismo y no pensar ni en la fotografía ni en el arte. Tienes que llegar al corazón mismo de las emociones para disfrutar de sus escenas únicas, sus momentos de serendipia y su casi imperceptible amor por los pequeños detalles. Esos de los que se componen las relaciones sentimentales en las que hay más complicidad.

Su forma de ver el mundo hizo de Erwitt un referente de la crítica social. Ante el racismo, la discriminación y la hipocresía, ahí estaba el foco de su cámara señalando las miserias humanas. Junto a estas denuncias encontró siempre un resquicio de esperanza en cualquier foto romántica. El amor, como contrapunto de las injusticias, lo inmortalizó aprovechando momentos reales, no platónicas situaciones creadas en una mala novela sentimentaloide. Una pareja bailando en su cocina, captada por su cámara atenta y casi escondida en la habitación contigua, es una muestra de esta visión real de los buenos momentos.

La mirada romántica de Elliot Erwitt, el fotógrafo de la ironía en blanco y negro

Si quieres descubrir más sobre la mirada de Elliot Erwitt, tómate tu tiempo. No te apresures, no tengas prisa en cambiar a su siguiente fotografía. Déjate seducir por esos momentos mágicos que el artista ha sabido ponernos delante. Son instantes cargados de emociones, de nombres propios, de parejas anónimas y también de música. La música que acompaña a la vida en esos decorados de blanco y negro que puedes pintar de colores en tu imaginación.

Porque Erwitt, además de un gran fotógrafo y un irónico testigo de su tiempo, es capaz de hacerte sentir la verdadera esencia de las emociones con una simple imagen, como si fuera un simple beso, convirtiendo al resto del mundo en innecesario.

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