¿Te avergüenza querer encontrar el amor?

Es sabido por la mayoría de la sociedad que hoy en día las personas solteras forman parte de una comunidad online para encontrar pareja. Aun así, son muchos los que no se atreven a explicar públicamente que son usuarios de las mismas. ¿A qué se debe este hecho? ¿De qué se avergüenzan?

¿Te avergüenza querer encontrar el amor?

Saber cómo se conoció una pareja es una historia que siempre estamos dispuestos a escuchar con mucha atención. El ser humano es curioso, y si se trata de anécdotas amorosas, todavía lo es más.

En la televisión o en el cine vemos constantes referencias a este hecho; una reunión de chicas en un Starbucks donde unas a las otras se preguntan: “Ay, qué bonito. ¿Y cómo os conocisteis?”, un encuentro entre mejores amigos, una cena en casa de los padres de la pareja en cuestión… Multitud de ocasiones en las que probablemente esta pregunta saldrá a relucir y a la que los oyentes esperarán impacientes por descubrir.

Sin duda alguna, hay miles de historias que resultarán ser apasionantes, originales e inspiradoras, pero, qué pasa en que el momento de responder a esta ya mencionada pregunta resulta ser: “Nos conocimos por Internet”.

¡Qué se pare el mundo, por el amor de Dios! ¿Cómo, cómo? ¿Os conocisteis por Internet? ¿Cómo puede ser? No imaginaba que estuvieras tan desesperado/a por encontrar pareja…

A algunos/as de vosotros/as quizás os parezca una reacción lógica y a otros/as un tanto dramática, pero, desde luego, es sorprendente. Hay gente que todavía se extraña de oír este tipo de respuestas, y hacen de menos a la pareja por haberse formada a través de una plataforma online. Es por eso, entre otras cosas, que aquellas parejas que se forman a partir de aplicaciones destinadas a “encontrar el amor” (sí, lo ponemos entre comillas por qué hay aplicaciones que no cumplen con el cometido) tienen vergüenza a admitir que no han sido capaces de encontrar a alguien por si solos en el bar de la esquina o en casa de algún/una amigo/a en un momento de celebración, y lo decimos de esta manera para enfatizar el dramatismo que le otorgamos las mismas personas a este hecho.

Según una noticia publicada en el diario “El País” en junio de 2017 y escrita por el periodista Miguel Ángel Bargueño, no existen datos exactos de las personas que afirman avergonzarse y no atreverse a explicar que han conocido a su actual pareja a través de una app, pero aquello que mencionan es que en una encuesta realizada en EEUU el pasado 2016, un 23% de la población opinan que aquellas personas que pretenden buscar el amor a través de Internet están simplemente desesperados/as.

Con vuestro permiso, dejadnos decir qué equivocados que están estar personas encuestadas. ¿Por qué querer intentar encontrar “el amor” en Internet debería ser la última de nuestras opciones? Resulta incomprensible que alguien que por las circunstancias de su vida no haya conocido todavía a nadie y/o no haya podido rehacer su vida no tenga el derecho moral de apuntarse a alguna aplicación y/o página web que le ayude a dar un empujón e intentar buscar el que considere que es el amor de su vida (o el amor en un momento concreto de su vida, quién sabe).

Ya lo dice Patricia Navarro, investigadora y periodista, en este mismo artículo ya mencionado: “Los mitos del amor romántico siguen estando muy presentes en el imaginario social”, y gran parte, si no toda, de la culpa la tenemos nosotros mismos, dejándonos cegar por historias hollywoodienses en qué un día lluvioso, bajo las calles de una ciudad del tipo parisina, vamos a tropezar con aquella persona con la que al cabo de dos meses estaremos casados felizmente.

En este blog lo hemos repetido en varias ocasiones; vivimos en un momento en el que no tenemos tiempo alguno para prestar atención a nuestras vidas personales; estamos todo el día arriba y abajo, haciendo multitud de cosas que carecen de significado afectivo. ¿Cómo vamos a encontrar pareja entonces? Desde luego que por las calles no, pues si no estamos contestando a una llamada o dándole “like” a una foto de Instagram, estamos respondiendo a un “Whatsapp” que nos acaba de entrar. Lo más lógico, entonces, es abrir nuestras mentes a nuevas posibilidades, a nuevos territorios por descubrir, a nuevas metodologías para encontrar la persona con la que queramos compartir nuestras vidas.

Quizás pienses que con estas palabras lo único que pretendemos es quedar bien de cara al espectador, pero lo que queremos transmitir con cierto rigor es que no debes sentirte avergonzado/a por querer estar acompañado/a, por tener un/a compañero/a de vida

Qué resulta que os tiráis la bebida por encima sin querer en una cafetería, genial, de verdad que es realmente entrañable, pero que resulte que gracias a unos tests y estudios exhaustivos de la personalidad se pueda hacer de vosotros un verdadero “match”, oye, pues eso que te llevas. La eternidad en el amor es muy difícil de prometer, pero sin duda alguna, compatibles el uno con el otro seréis.

Para concluir, dejadnos explicaros que, dicho esto, tengáis la obligación de ir explicándole a todo el mundo que estáis apuntados/as en cualquiera de las aplicaciones que existen. Pero escucha, si te lo preguntan, ¿vale realmente la pena mentir? Si crees que Internet puede ayudar a cumplir tus expectativas, ¿de qué te debes avergonzar? Tranquilo/a; respondemos por ti: DE NADA.

By | 2017-07-20T11:07:37+00:00 julio 20th, 2017|Categories: La vida|Tags: , , , , |

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

Cerrar